PrincipalLos inicios · Salto a aficionados · Olarra y la Vuelta a Álava · El despegue · Pro en Kaiku · Ciclocross

 

Puedo decir que 2005 y 2006 fueron mis dos mejores años como ciclista. Estaba cumpliendo el sueño por el que tanto había luchado. También es verdad que pronto me di cuenta de que estaba en la elite del ciclismo, ya que los primeros meses como profesional seguia con el chip de amateurs y reconozco que pagué la novatada. A partir de mayo cambiaron las cosas y en la Euskal Bizikleta consegui hacer uno de mis mejores resultados como profesional, rozando el top-20 final en una prueba Fuera de Categoría.

El segundo año conseguí hacer una temporada bastante regular y pude entrar entre los ocho elegidos para disputar la Vuelta al Pais Vasco. Fue la unica carrera ProTour en la que participé y la que mejor recuerdo me dejó. Poder correr la vuelta de casa y  además, en un equipo vasco es algo de lo que no me olvidaré jamas. Gracias al ritmo que me dejó una vuelta tan importante como Pais Vasco fui capaz de hacer décimo en la Cruz de la Demanda (Vuelta a la Rioja) y tercero en Llanes (Vuelta a Asturias).

Estos dos años estaban siendo inolvidables hasta que nos quedamos sin la invitación a la Vuelta España. A partir de ese momento, empezó a peligrar la continuidad del equipo. Óscar Guerrero me dijo que si el equipo continuaba no tendría problemas en renovar, pero una vez más la cosa se torció y el patrocinador comunicó que no continuaba.

Fue una pena, porque la verdad es que el equipo, tanto técnico como de deportistas, que habíamos formado era muy bueno y eso se vio reflejado en las carreteras. Tanto que del buen ambiente que teníamos en el equipo salieron varios de mis mejores amigos dentro del ciclismo. Intenté buscar otra escuadra en la que poder continuar con mi carrera profesional, pero después de varios intentos no conseguí encontrar acomodo en otro equipo.