PrincipalLos inicios · Salto a aficionados · Olarra y la Vuelta a Álava · El despegue · Pro en Kaiku · Ciclocross

 

La esperanza es lo último que se pierde y yo estaba seguro que me llegaría otra oportunidad. Fue entonces cuando decidí correr ciclocross los fines de semana. Siempre me había gustado y era un medio para seguir con la motivación suficiente para entrenar. Iban pasando los meses y no encontraba equipo, pero sí que empezaba a tener algún que otro resultado bueno en el ciclocross. Conseguí ganar el Campeonato de Euskadi y hacer séptimo en el de España, quedándome a las puertas de ir con la selección española al Mundial.

A partir de este momento, Spiuk (a quienes estaré siempre muy agradecido porque fueron los primeros en confiar en mí) empezó a apoyarme y me propuso correr en mountain bike. A nivel de Euskadi los resultados eran buenos, pero cuando salía de aquí se notaban pronto mis carencias técnicas y, además, tampoco yo disfrutaba tanto como con el ciclocross.

En 2007-2008, mi segunda temporada de ciclocross, ya conseguí triunfos importantes, fui tercero en el Campeonato de España y estuve por primera vez en un Mundial, pero no todo fueron éxitos, ya que en los circuitos en los que se necesitaba un poco de técnica, me veía muy limitado y sufría lo indecible. Por medio de Iñigo Igartua, uno de los ciclocrossistas punteros de los ’90, decidí irme un mes en verano a Bélgica para aprender algo más de ciclocross. Allí me encontré con Luc, un señor que no fue mi entrenador particular, pero que sí me aportó una serie de consejos que me están sirviendo mucho para mejorar. De hecho, ese año conseguí por primera vez el mejor resultado que tengo como ciclista: ser campeón de España.

Uno de los consejos que me dio Luc fue correr pruebas de ruta durante el año para coger fondo y ritmo de cara al invierno. Debido a eso, y a que no tenemos otra forma de competir en carretera, tengo que correr con los chavales amateurs. Al principio no me gustaba, me parecía que no pintaba nada entre chavales tan jóvenes, pero la verdad es que yo me limito a preparar el ciclocross y por eso no voy a quitarle el puesto a nadie. Todo lo más, se trata de enseñar los secretos del oficio a gente que en el futuro tendrá valía. Lo hago con gusto en el equipo Lizarte, donde Manolo Azcona y Juanjo Oroz -circunstancias de la vida; él ahora director y yo corredor en su equipo- siempre me han tratado de maravilla.

Últimamente parece que está subiendo la competencia en el ciclocross y todas las carreras estan muy disputadas. Por ello, cada vez es más complicado conseguir victorias. Así que lograr tres veces consecutivas el Campeonato de España, como hice entre 2009 y 2011 fue algo muy especial para mí. En cuanto a resultados, el ciclocross esta siendo más satisfactorio, pero tengo (o tenía) una desventaja que no tenía en la carretera: el tener que buscar patrocinadores y preocuparme de lo que es mi propio equipo. Por fortuna, con la llegada del MMR-Spiuk CX Team, esa desventaja se ha visto compensada al fin.

A nivel nacional he logrado todos los títulos posibles -los cinco Nacionales que he logrado son prácticamente récord absoluto-, pero no me puedo relajar ni un momento porque a escala internacional aún queda por mejorar -lo he hecho mucho en estos años- y seguimos estando un punto por debajo de los grandes. Es complicado, pero año tras año intento seguir progresaando y aspirando a acercarme poco a poco a esos gallos del ciclocross.