El alavés complera el embarrado y exigente GP Adrie Van der Poel muy cerca de su habitual objetivo de ‘top-30’ en el principal certamen internacional

Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk) se vistió hoy domingo por última vez en competición su ropa comercial negra y amarilla como ciclocrossman del máximo nivel. “Y lo he hecho sin ser realmente consciente. Sí que bromeaba con toda la delegación española que estábamos hoy en Hoogerheide sobre que era la última Copa del Mundo, pero no me he dado cuenta hasta después de la carrera que no volveré a correr con Spiuk, MMR y todos mis sponsors como ‘piel’. Estoy tan centrado en ese objetivo del Mundial y en disfrutar esta buena forma en cada prueba que quizás esté pasando por alto esos momentos, pero seguro que con posterioridad al Mundial y con calma voy a saber saborear todo esto que he vivido“.

Una 36ª posición, a 7’29” del omnipotente Mathieu Van der Poel, fue el más que decente resultado de ‘Larri’ en la Copa del Mundo de Hoogerheide, un circuito “bastante embarrado. La verdad es que se ha acabado poniendo muy ‘para mí’, como los que me gustan, aunque tampoco creo que haya sido una ventaja ni mucho menos, ya que especialistas somos todos. Mucha gente también venía, como yo, de períodos de carga de entrenamientos con vistas al Mundial, y por tanto el resultado lo valoro en la línea de lo que han sido los últimos años, donde pelear por los 30 primeros era lo razonable en un ambiente y competitividad tan altos”, resaltaba tras su 14ª plaza de ayer sábado en Rucphen.

Ha sido una carrera ‘normal’, dentro de los planes. Una salida complicada, un buen ritmo y una buena remontada, recuperando posiciones y grupos para acabar con los tiempos y rivales con los que solemos movernos. Desde que anuncié mi retirada a principios de mes no he tenido una carrera mala, todo ha salido en la línea de lo que esperábamos, y confío en que eso sea un buen presagio de cara al Mundial de Bogense“, al que Larrinaga partirá el próximo jueves 31.

Clasificación

Foto (c): Dani AP para MMR Bikes