El ciclocrossman alavés (39 años), cinco veces campeón de España y con más de 70 triunfos sobre el barro, anuncia este jueves su retirada del CX competitivo al término de la presente temporada

Javier Ruiz de Larrinaga (Ametzaga Zuia, Álava; 1979) pondrá fin en apenas un mes, tras 13 temporadas de dedicación profesional en CX, cinco Campeonatos de España y 75 victorias totales hasta la fecha -las últimas, conseguidas este pasado de diciembre en la ‘Catedral’ del ciclocross vasco, Igorre, y en el Campeonato de Euskadi, en Beasain-, a una trayectoria que le ha aportado sus mayores alegrías sobre la bici.

La de Larrinaga es la historia de un ciclista de carretera que en 2006 aterrizó en el ciclocross como alternativa a una trayectoria de éxito pero truncada en la ruta, y que acabó convirtiéndose en uno de los mejores corredores que ha conocido la modalidad en nuestro país en las últimas décadas. Un símbolo por su enorme dedicación, viajando de manera constante al extranjero como pocos hicieron antes para aprender entre los mejores del mundo. Un referente por su enorme constancia e inteligencia, sacando partido de un perfil muy resistente y no tan explosivo. Y un testigo ejemplar del auge que lleva viviendo la modalidad en los últimos años.


«Era el momento adecuado para afrontar este cambio. Dejo la competición en un punto de rendimiento todavía alto. Logrando podios y consiguiendo victorias que, si bien no han sido tan numerosas en los últimos años, si lo han sido de categoría. En cierta medida, esta temporada la concebíamos como un año de transición. Tengo claro que quiero seguir vinculado a este deporte, que me apasiona transmitir todo el conocimiento adquirido estos años a los jóvenes, y por ellos abrí el I Campus CX Larrinaga el pasado septiembre y aspiro a organizar los próximos este verano. También cambié mi calendario para estar cerca de ellos y ahora que esa apuesta es firme, me marcho ilusionado con cómo está el ciclocross ahora mismo y con la idea de que otros puedan seguir mis pasos».

«He querido anunciarlo con el inicio de año, quedando todavía una carrera en Euskadi como Ormaiztegi -de tan feliz recuerdo para mí- y una cita tan importante como los Campeonatos de España, para que la gente tenga la oportunidad de verme aún correr si así lo quieren y no marcharme sin previo aviso. Después de esas dos carreras tengo decidido, y así lo elegí en verano siendo consciente de que la decisión para mí estaba tomada, correr las Copas del Mundo de Pontchâteau (Francia) y Hoogerheide (Países Bajos). Después, me gustaría correr el Mundial de Bogense (Dinamarca), aunque por mi posición soy consciente de que debo ganarme la plaza. Deseo estar y creo haber dado motivos todo este tiempo para merecerlo. Sería un modo bonito de poner fin a estos maravillosos 13 años«, concluye Larrinaga, quien ofrecerá al término de la campaña una rueda de prensa para valorar toda su trayectoria y avanzar retos futuros.

Foto (c): Juan Mari Tolín