El alavés de MMR-Spiuk se queda a las puertas del podio frente a mejores especialistas en descensos como Esteban (1º), Suárez (2º) y el belga Yannick Peeters (3º), y piensa ya en el largo viaje hacia Oñati (domingo)

El heterodoxo ‘doblete’ de carreras de Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk) este fin de semana entre Valencia y Euskadi vivió hoy sábado su primer capítulo en los alrededores del Castell de Xàtiva, donde el alavés logró la 4ª plaza y buenos puntos internacionales UCI en un circuito “nada bueno para mis características. Los tramos de subida no me iban mal, pero los tramos de descenso en cada vuelta eran más para especialistas en mountain bike que para gente de ciclocross, y en ese sentido mis rivales tenían mejor técnica y manejo de la situación“.

He salido fuerte, y durante los primeros minutos de carrera he llegado a estar primero, pero el terreno que recuperaba en ascenso lo perdía claramente cada vez que había que bajar, y eso ha provocado que Ismael Esteban (1º) y Kevin Suárez (2º) me pasasen rápido. Ha habido mucho movimiento entre ellos y Yannick Peeters (3º), que sufría mucho en subida pero estaba muy por encima en técnica de descenso, pero no ha habido un momento en que terminara de acercarme a ellos como para poder pensar en reconectar. No me voy contento, porque sé que estoy en un momento de forma como para batallar físicamente con los tres del podio, pero la técnica también es parte de esta disciplina y no se pudo hacer más”.

“Pensando en Oñati mañana domingo (12.30h; SenderosRojos en directo), sé que he gastado bastante energía pero a la vez el circuito no permitía hacer tramos demasiado largos tirando, con lo que debería haber conservado suficiente para afrontar el reto de mañana. Lo más importante será cómo vaya el viaje y el descanso por la noche; esa será la clave de cara a dar una buena impresión en casa“, concluye.

Foto (c): Unai Agote