El alavés de MMR-Spiuk conocerá el sábado la prueba valenciana internacional (UCI C2) antes de regresar rápidamente a Euskadi el domingo

Animado y a la vez tranquilo tras su triunfo del pasado domingo en Igorre, la ‘Catedral’ del ciclocross vasco, Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk) apurará al máximo sus oportunidades de correr en la península este fin de semana para viajar en pocos días a Bélgica, donde disputará las Copas del Mundo navideñas de Namur (domingo 23) y Zolder (miércoles 26).

El III Trofeu Ciclocross Ciutat de Xàtiva (UCI C2, sábado 15, 13h) será para ‘Larri’ la única parada por el Mediterráneo esta campaña tras la suspensión del tradicional CX Ciudad de Valencia. «Lógicamente es una incógnita para todos los no valencianos, ya que hasta ahora era una prueba del calendario autonómico. Sí que parece que será una prueba con muchos desniveles; quizás no con barro, pues a pesar de que puede haber lluvias enseguida se secan, con los casi 20 grados que suele haber cuando sale el sol, pero al menos un circuito exigente y donde también puede que haya bajadas complicadas a causa de esos mismos ascensos».

«Al estar Felipe Orts en Japón y no participar Aitor Hernández más que el domingo, parece que los grandes rivales serán Ismael Esteban y Kevin Suárez. En el caso de Kevin, llega motivado, con un gran estado de forma y afronta un circuito que debería dársele muy bien. Ismael también está haciendo pruebas muy buenas en casa y será un duro contendiente. Yo llego por fin con regularidad y buen nivel, tras un inicio de campaña muy complicado, e intentaré pasar bien la salida y poder estar en la lucha con ellos».

«Más complicado será, en principio, Oñati (domingo 16, 12.30h). Llegaremos con una carrera de más y con un viaje largo a las espaldas. Lo psicológico será tan importante como lo físico: tratar de hacer buena salida y luego, en la medida de lo posible, intentar olvidarse del desgaste, aunque seguro que en algún momento puede aparecer y afectar, y habrá que aceptarlo como peaje por hacer ese esfuerzo. Teniendo una carrera a 40 minutos de casa, no podía perderme esa oportunidad».

Foto (c): Unai Agote