El alavés de MMR-Spiuk sufre una avería en el momento crítico de la prueba cántabra, cuando se abrían las diferencias en el grupo de Hernández (1º) y Suárez (2º), y queda a una decena de segundos del podio

Ha sido un circuito mucho más complicado de lo que esperábamos, con barro y bastante resbaladizo. Nos hemos encontrado una carrera mucho más técnica de lo previsto“. Javier Ruiz de Larrinaga se encontró en la IV CX Race Los Corrales de Buelna (Cantabria), escenario de su primera cita de ciclocross en esta campaña 2018-19, un panorama más desafiante del que vaticinaban los pronósticos. Tras una buena salida, el corredor de Ametzaga rodó toda la primera mitad de carrera con los mejores hasta que una rotura en el cambio le obligaba a cambiar de bici y perder unos valiosos segundos que acabaron costándole el cajón: 5º en la victoria de Aitor Hernández.

Ismael Esteban ha hecho una salida muy fuerte, buscando sorprender, pero pronto hemos podido seguirle bien la rueda y, viendo que me encontraba bien, he decidido pasar hacia adelante y encabezar esas primeras vueltas hasta que se ha producido el ataque de Aitor. Ha aprovechado un cambio de bici en boxes mío y de Kevin [Suárez] para arrancar con inteligencia, nos ha sacado 20-30 metros y cuando veníamos apurando en las curvas para recortar terreno, Kevin ha tenido un resbalón, se ha ido al suelo y poco después yo he roto la patilla”.

“De piernas me he sentido bien, y la prueba es que tras ese incidente he podido ir remontando, acabar quinto y quedarme cerca del podio, pero lógicamente es una lástima no comenzar la temporada con un mejor resultado. La lógica dice que en las próximas carreras, con circuitos más secos -no se espera lluvia para Orduña el viernes que viene-, tengo que pasarlo peor, aunque de momento y en esta primera toma de contacto me satisface verme metido con los mejores”.

Imagen: Javi Linares