Arrasate (domingo 3, 13.00h), Manlleu (miércoles 6), Ametzaga (viernes 8) e Igorre (domingo 10) dibujan un intenso calendario para el alavés antes de las citas más importantes del año

La nieve que cubre en las últimas horas buena parte de la geografía vasca promete volver durísimos los tres circuitos -Arrasate (domingo 3), Ametzaga (viernes 8) e Igorre (domingo 10)- a los que Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk) se enfrentará durante el próximo puente de la Inmaculada junto con la cita catalana de Manlleu (miércoles 6). “Al menos y por fortuna he podido cubrir bien uno de los bloques de entrenamiento más intensos e importantes que me quedan esta temporada. Siempre intentamos hacer una semana de muchos kilómetros antes de que vengan pruebas tan seguidas y de tanta calidad como Igorre, los Campeonatos de España y Euskadi y las Copas del Mundo en Bélgica, y todo ese trabajo ha salido como queríamos“.

Cuando vienes de competir dos fines de semana seguidos en el extranjero -NdR: 36º en Bogense (Dinamarca) y 32º en Zeven (Alemania), ambas carreras de Copa del Mundo- y no has tenido luchas ‘cuerpo a cuerpo’ con los que suelen ser tus rivales habituales aquí, te genera algo más de interés ver cómo se han planificado y cuidado ellos y ver si podemos seguir progresando“, expresa un Larrinaga que se verá, en principio, las caras con Aitor Hernández como máximo rival este domingo en Arrasate.

Con diciembre llegan mis ‘meses buenos’, por así decirlo: un punto de la temporada donde ya me acerco al máximo de mi condición y donde los circuitos también se van ajustando a mis condiciones. Aunque es cierto que, si sigue nevando o al menos lloviendo -dan algo más de temperatura para mi carrera de casa en Ametzaga y para Igorre-, vamos a tener auténticas ‘piscinas’ en los circuitos que vienen, a las que ni siquiera los de aquí nos podemos llegar a acostumbrar. Arrasate de por sí ya tiene exigencia y será un día bastante duro; Manlleu, por otro lado, es una incógnita para mí“.