Larrinaga confía en dejar atrás los percances de sus apariciones en Koksijde y Bogense para mejorar el 39º lugar que cosechó en su estreno en la cita alemana en 2016

Apenas 72 horas ha parado por Álava el pentacampeón de España de ciclocross Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk), que ayer jueves por la tarde aterrizaba de nuevo en Alemania -desde donde se había desplazado a Dinamarca el pasado fin de semana para competir en la Copa del Mundo de Bogense- para comparecer este sábado (15.00h; UCI / YouTube) en Zeven, cerca de Hamburgo, por segunda vez consecutiva en la máxima categoría mundial.

Casi prefería, como ya comenté en la presentación, volver a casa para evitar el desgaste de estar fuera de tu entorno y, sobre todo, aprovechar para entrenar con mejor meteorología que lo que nos podía haber esperado en el norte de Europa. Parece que ha habido lluvias esta semana por la zona donde competiremos, aunque el terreno del circuito es bastante arenoso y debería absorber bien el agua. Lo conoceremos mejor al revisar el circuito el viernes“, señalaba el corredor de Ametzaga poco después de aterrizar en suelo teutón.

Como es obvio me gustaría no tener que pasar más percances en Copa del Mundo para terminar de saber cuál es mi nivel real en estos momentos, aunque no me obsesiono con ello. Más allá de esos problemas, en carrera me he visto con buenos ritmos de paso y sé que en un día sin incidentes debo estar cerca o dentro de ese top-30, que cada año es más difícil de lograr. Aquí en Alemania la mayor dificultad será el circuito: es muy técnico y tiene una serie de subidas y bajadas que no se corresponden con mis características, pero como siempre, daremos todo para suplir esas carencias con constancia“.

Foto: Marc van Est