Casi sin darse cuenta, Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk CX Team) llegará el domingo a su décimo Mundial consecutivo. “Es algo que no me van a quitar, la experiencia de todos estos años y seguir teniendo la ilusión, las ganas de hacerlo lo mejor posible. Han cambiado mucho las cosas y pienso que a mejor, aunque la competencia es cada vez mayor”. Y en este sentido apunta un dato objetivo: “En mi caso estoy mejorando técnicamente y estoy más cerca en tiempo de los primeros, pero no mejoro puestos”.

El alavés llega con la ilusión de “poder demostrar que estoy mejor que los resultados que he obtenido. Este año ha sido un poco irregular, pero, desde Namur, creo que el último mes ha sido bastante bueno. Físicamente llego bastante bien, pero como te decía antes hay que ser realistas y un puesto entre los treinta primeros sería lo normal. ¿Por encima? Me muestro más cauto porque la experiencia me dice que en un Mundial no falla nadie”.

Larrinaga, que se encuentra en Bruselas, comenta que “hasta que no vea el circuito no me puedo hacer una idea. No soy un corredor explosivo, por lo que preferiría que fuera lento, con algo más de barro, y es lo que parece que tendremos si suben las temperaturas el fin de semana. Y en esas circunstancias, en un circuito pesado, Van der Poel y Van Aert son más favoritos que nunca. Solamente si hay un recorrido más rápido puede haber margen para la sorpresa”.

La pregunta sobre su compañero Ismael Esteban es obligada. “Después de lo de Roma estaba supremotivado y me imagino que tras lo de Hoogerheide, decepcionado. Pero ni entonces era un fuera de serie ni ahora es malísimo. Pero estamos hablando de alguien que ha hecho el doce en una Copa del Mundo. Yo no viví los tiempos de David Seco, pero como decía, ahora es bastante complicado, ya que creo que hay más nivel. Pero sería bueno que estuviera luchando por quedar lo más arriba posible, para demostrar que el ciclocross español está subiendo, aunque a algunos no terminen de creérselo”.

De la misma forma opina sobre Felipe Orts y los juniors. “El primer año cuando vine el objetivo de casi todos era el que no nos doblasen, poder acabar. Ahora tenemos corredores con piernas para estar muy adelante. Lo qu tenemos que procurar es que después de los resultados del año pasado no salgan con presión, ya que si salen tranquilos y no cometen errores estarán arriba. Y no será algo de este año, ya que tienen mucho futuro. Hay que exigirles poco a poco, no como a nosotros, que esa presión ya no nos afecta”.

Fuente: RFEC