Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk CX Team) se enfrenta mañana sábado (15.00h, tv.uci.ch) al que debía ser su tercer compromiso de Copa del Mundo de la campaña, pero que con la cancelación, por fuerte temporal, de la prueba del pasado domingo en Koksijde será su única cita de la segunda gira por el Norte y la segunda CdM de este invierno para el alavés. La pequeña localidad de Zeven, a unos 80 km de Hamburgo, será el inédito escenario para la última cita de ‘Larri’ en este mes de noviembre, un trazado que la mayoría de los participantes, incluido el de Ametzaga, conocerán solo este mediodía, en el entrenamiento oficial que la UCI programa entre las dos y las cuatro de la tarde.

Sí es cierto que tengo ganas de competir. La enfermedad, de la que llegaba todavía renqueante a Bélgica, ya ha quedado totalmente atrás y estos días he podido entrenar bien, librando la lluvia y sobre todo la nieve que cayó estos días atrás por Álava“, explica, ya instalado en la Baja Sajonia, el pentacampeón de España. “Es un circuito nuevo para todos, y el hecho de ser una Copa del Mundo hace que haya que acudir sin expectativas y con la máxima prudencia. Son también semanas importantes para mí, de acumular entrenamientos serios para una segunda mitad de campaña donde sí hay que dar el todo por el todo“.

Esa preparación ha influido en el calendario más inmediato de Larrinaga, que ha renunciado a competir este domingo en el ciclocross de Hamme, prueba belga del DVV Verzekeringen Trofee, para “regresar, en avión, a casa; aprovechar esta semana larga para hacer esos entrenos de calidad; y comenzar la Challenge Basque Country en Ametzaga, mi casa, el próximo domingo. Ya no van a ser circuitos rapidísimos, como la mayoría que hemos tenido por España en el inicio de temporada, así que esa falta de ritmo competitivo no va a ser crucial. Tengo ganas de hacerlo bien mañana aquí en Zeven y de que ese trabajo se vaya viendo reflejado en las competiciones para volver a estar arriba“.

Foto ©: Kevin Remmerie