La fuerte tormenta y vientos huracanados que se han levantado durante este domingo en la costa flamenca, además de las previsiones de empeoramiento para las horas en que debían disputarse las pruebas elite, han obligado a la organización de la Copa del Mundo de Koksijde (Bélgica), junto con las autoridades locales, a suspender la cuarta cita puntuable del certamen. Una “lástima” para un Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk CX Team) que pierde así la oportunidad de medirse en uno de los circuitos que más le han desafiado como profesional del ciclocross.

Subes aquí con toda la ilusión, a pesar de haber estado enfermo y no poder entrenar todo lo que quería, y finalmente no se puede correr. Eso sí: respeto e incluso comparto la decisión. En el alojamiento que tenemos cogido, a unos 3 km del circuito, los vientos son realmente fuertes. Si lo pensamos, la zona de salida y meta está completamente desprotegida, estamos al lado del mar y, no ya solo por los competidores, sino también por el enorme público que se junta siempre aquí, no se debe correr el riesgo. Duele en lo deportivo, pero es una elección comprensible“.

 
Larri regresará mañana a su cuartel general de Oudenaarde y viajará el miércoles a un circuito incógnita, la gran novedad de Zeven (Copa del Mundo, sábado 26). “Aprovecharé para entrenar todo lo que no he podido en estos días que he perdido -el viaje no supuso estrés, pero el resfriado seguía ahí- y luego probar concienzudamente un trazado que ninguno conocemos. Sí que he decidido, junto con mi equipo técnico, no competir finalmente en Hamme (domingo 27), ya que la semana que he estado enfermo me ha impedido hacer una preparación de cara al final de año que tengo que recuperar, y las citas que vienen a principios de diciembre -entre ellas mi casa, Ametzaga- son muy relevantes para nosotros“.