Sigue sin estar en la lucha por la victoria en trazados veloces y revirados como los del inicio del calendario vasco, pero va encontrando signos favorables. Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk CX Team) terminó un puesto por debajo de la víspera en Llodio, 7º hoy en Muskiz (Copa de España) y por detrás de los Hernández, Esteban, Suárez o Iglesias, pero mucho más cerca del vencedor -a 1’28” de Vincent Baestaens, que batió en el tramo final a Felipe Orts- y con sensaciones decididamente mejores en su segundo día de competición seguido.

Sabemos lo que hay y que estos primeros crosses en Euskadi son parte de una carrera de fondo, de cara a estar con los mejores cuando avance la temporada y lleguen las rectas y el barro… pero no debemos resignarnos a estar a esta distancia si los circuitos no se vuelven duros, sino salir siempre a estar arriba. Sí he notado dos cosas: que el cuerpo ha reaccionado bien al esfuerzo de ayer y que los rivales se la están jugando en carrera a niveles a los que yo no aspiro: caídas, sustos, algún amago de salida de cintas… Esa no puede ser mi guerra, sino que vayan pasando días de carrera y mi nivel físico llegue al ‘top’. El manejo con la nueva MMR, que estrenábamos en su configuración actual ayer en Llodio, también ha sido mucho mejor”.

El tetracampeón de España cerrará el martes 1 de noviembre, un día antes de su 37º cumpleaños, un puente lleno de carreras con la cita de la Federación Vasca en Legazpi. “Será muy interesante ver cómo marchan las piernas tras una semana dura, tanto en la preparación como en la acumulación de competiciones. Se trata de esto: coger todo el ritmo de competición posible para que cuando llegue el momento clave, sobre todo a partir de diciembre, estemos donde debemos”, concluye.