Repitió este jueves Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk CX Team) su resultado del año pasado en el Kermiscross Ardooie (C2), un 16º lugar -a 3’24” del prodigioso Wout van Aert (Crelan-Vastgoedservice)- que llegó sin embargo en condiciones completamente distintas. Si en 2015 era seco, el trazado de este año fue una auténtica piscina que obligó a los competidores a sacar el pie en muchas rectas y que exigió el máximo del alavés y de todo el pelotón. El resultado deja satisfecho a Larri, en vísperas de su debut de Copa del Mundo, el domingo, en Valkenburg (domingo, 15h, UCI TV).

“Casi no sabías ni dónde pisabas”, bromeaba Javi tras la carrera. “Era un barro mezclado con agua que te obligaba a ir ‘a la aventura’ en los tramos de pateo, esperando que hubiese algo debajo. Por lo demás me he encontrado bien: a pie aún me falta un poco, siendo además tramos bastante largos los de hoy, pero sobre la bici me he visto con fuerza, técnicamente bien… me marcho contento, en definitiva, sobre todo pensando que estamos a principio de temporada”.

Le doy, sin duda, más valor a este 16º que al que conseguí el año pasado. Es cierto que el domingo hay Copa del Mundo y algunos corredores guardan en el final pensando en Valkenburg -he pasado a corredores como Eli Iserbyt o terminado cerca de otros que en situaciones normales deben estar por encima-, pero había un nivel muy alto y seguimos estando ahí. No es fácil pelear con los mejores en Bélgica y el ritmo de carrera está siendo muy sostenido para mí. He salido con calma porque se sabía que esta hora de carrera iba a ser realmente larga. Hablaba con Felipe Orts [NdR: 18º en meta] y coincidíamos que ninguno de los dos habíamos tenido unas condiciones de carrera así en todo el año pasado: tanto barro, tanto pateo“.

Ya pensamos 100% en el domingo. Valkenburg, por unas cosas u otras, siempre me suele costar todos los años. Es la primera Copa del Mundo en Europa -con lo que eso tiene de diferencias sobre otros escenarios-, es un trazado que no me va demasiado bien y además salimos casi setenta corredores, sin ningún tipo de ausencia. Estarán los mejores y, del mismo modo que en Zonhoven éramos ‘pesimistas’, sin resultados objetivo, y salió bien, aquí, aunque soy optimista y creo que estoy un poco mejor que otros años, hay que volver a la prudencia y pelear por ese top-30 en el que todavía no he podido estar en Limburgo“. Será su última carrera de una primera gira por el Norte que, de momento, está brindando buenos frutos al pentacampeón de España.