Larri paga su falta de explosividad en una ‘Catedral’ seca y calurosa, con numerosas alternativas hasta la última vuelta. Kevin Suárez bate a Hernández

La 39ª edición de la prueba más prestigiosa de cuantas pueblan el calendario vasco de ciclocross, el Euskadi Sari Nagusia de Igorre (Bizkaia), escapó una vez más al control de un Javier Ruiz de Larrinaga (MMR CX Team) siempre en la lucha por el triunfo, pero sin opciones en un final dirimido por explosividad en un trazado seco y con una temperatura y condiciones más propias de Valencia, donde estará el alavés dentro de siete días, que de la cita cumbre del CX euskaldun. Kevin Suárez, el más favorecido en estas situaciones, batió a Hernández (2º, a su rueda), Esteban (3º) y Orts (4º).

En una llegada así, con ataques de todos los colores en la última vuelta y con mis características, poco o nada se podía hacer“, asentía el de Ametzaga. “La cuestión es que yo me estoy sintiendo muy bien durante todo el fin de semana; incluso en las salidas, mi punto flaco desde siempre, estoy rindiendo muy bien y tapando esos ‘huecos’ que aparecían siempre en las primeras vueltas. Sin embargo, las circunstancias no ayudan -estamos llegando casi a mitad de diciembre sin barro- y sólo nos queda dar hasta donde lleguemos”.

A mi favor de cara a Beasain (martes 8, 13h) está que llego bastante bien de fuerzas a la última carrera del ciclo -no ha sido como otros ‘tripletes’ donde la musculatura acusa mucho cualquier exigencia-; que Aitor Hernández, en principio el rival más fuerte, no está intratable como otros años; y que en Berriz ya demostré que puedo manejar bien una situación así. Sólo queda desear que la ‘rueda’ dé la vuelta y que lo que hoy es insatisfacción se vuelva alegría, el martes mismo o donde nos llegue“.