El alavés del MMR CX Team, padre el miércoles de un bebé llamado Amets, hará un viaje relámpago a Bélgica para disputar la tercera manga de Copa del Mundo el domingo

La semana que concluirá el domingo ha sido una de las más agitadas del año para Javier Ruiz de Larrinaga (MMR CX Team), y no por asuntos deportivos. El ciclocrossman de Ametzaga y su pareja Ainara fueron padres a media tarde del pasado miércoles. El bebé, de nombre Amets y en perfecto estado de salud al igual que la madre, es “una motivación extra” para “dedicarle los máximos triunfos posibles” y “una de las grandes victorias de mi vida; agradezco las muchísimas felicitaciones que hemos recibido en estos días tan especiales”.

Sin tiempo para recuperar -“Faltan muchas horas de sueño, como es normal en estas situaciones”-, pero sí para entrenar y muy motivado, Larri volará el sábado a Bélgica para estar en la parrilla de salida de la Copa del Mundo de Koksijde (domingo, 15h, YouTube: UCI Channel), trazado característico por sus tramos de dunas. “El año pasado y hace dos años ya noté una mejora importante sobre mi debut e incluso les empecé a coger el gusto; ya no lo afronto con el temor de otras ediciones”.

“Koksijde va a ser una carrera complicada -y esta vez sí tenemos disculpa- por todo lo que ha sucedido esta semana, pero llego con ganas tras comprobar en Arbulo [venció] y Les Franqueses [fue 2º en Copa de España] que el físico reacciona bien tras la enfermedad sufrida a principios de mes. Será un día importante para seguir probando el nivel internacional -en Las Vegas y Valkenburg ya vimos que lograr los top-30 es más difícil que nunca- y una última cita antes de coger el mes y medio clave de la campaña en casa, donde se va a definir todo y habrá mucho en juego”.